Un encargo a medida, paso a paso
Qué ocurre entre la primera conversación y la caja final.

La mayoría de los encargos empiezan con una frase: el zafiro de una abuela, un décimo aniversario, un anillo que no deba parecerse a ningún otro. Así es como esa frase se convierte en una joya.
La conversación
Empezamos con preguntas, no con dibujos: cómo viste, qué joyas lleva ya, la piedra que imagina, la vida que tendrá la pieza. Los primeros bocetos suelen surgir en la misma reunión, y le diremos con franqueza si una idea no puede hacerse bien o llevarse con comodidad.
Piedras y boceto definitivo
Las piedras se seleccionan en persona o se presentan en vídeo con luz constante, y el diseño se dibuja alrededor de esa piedra concreta, nunca al revés. Usted aprueba el render final, los materiales y el presupuesto antes de fabricar nada.
El modelo de cera
Se talla un modelo a mano para ver las proporciones reales sobre un dedo o un escote. Es el momento de los cambios: un milímetro de anchura, una punta más suave, una garra más alta. El modelo se acepta y se funde en el metal elegido.
Engaste y última semana
Nuestros engastadores asientan la piedra, abren y cierran cada garra bajo lupa y la revisan desde todos los ángulos. El pulido avanza por fases hasta la inspección final con luz de día. La pieza se entrega en una caja anudada a mano, con los bocetos y los documentos de la piedra archivados por si algún día desea una pieza compañera.
La mayoría de los encargos llevan de seis a ocho semanas; las joyas de novia, algo más. La primera conversación nunca tiene coste: solo se paga por una pieza que enamore.
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